Capitulo 27. En la casa de la familia Beltrán, las trampas y las mentiras envuelven a una mujer con poca lucidez que sabe reconocer a los monstruos que la mantienen cautiva, el dolor que lleva en su alma la consume, la lucidez al recordar a su nieta y el sufrimiento que vive cada día la atormenta, quiere morir para así liberarla de todo mal, de todo peligro, liberarla de la operación en la que vive, su bebé está tan dañada que se deja intimidar por aquel que pretende llamarse padre, y de quién se burla al verlo llegar en silla de ruedas. — Te veo feliz Cayetana, quizás se deba a mi estado, ¿No es así? Disfrutas verme así. — Ella hace como si no entendiera nada. — Te ríes de mí, no me sorprende, Pero no me sorprende, vengo a que me des tu firma en unos documentos.— Se los pone en las ro

