Capítulo 20

1735 Palabras
POV. Charlotte. Te dedico está noche en vela, Axel Stein, pienso cuando los primeros rayos de sol se cuelan por las ventanas de mi despacho, no he tenido un minuto de paz después de que se fue, tomo la foto, acariciando la silueta de mi padre sobre el cristal, él no se equivocó conmigo al decir que me obsesionaba fácilmente con aquello que me intrigaba. —Él no puede enterarse—Finalizo al recordar sus ojos ámbar sobre los míos, examinándome, he desarrollado cierto temor a su mirada incisiva y lo que podría descubrir con ella—Nunca sabrás lo que hice, porque sé que no lo entenderías. Dejó la foto en su lugar rodeo el escritorio donde antes estaba sentada dirigiéndome a un lugar en particular, retiro el libro que cubre la diminuta cajita de madera donde descansa mi alianza, abro la caja admirando el brillo de la joya bajo la luz, leo la inscripción donde dice mi nombre y recuerdo ese día con claridad. Nadie más puede saberlo. Cierro la caja velozmente dejándola en su sitio , está es mi propia caja de Pandora, volviendo a ocupar mi lugar en el escritorio, ahora sé que no debo perderlo, pero no puedo arriesgarme a qué sepa toda la verdad, quiero pensar que puedo darle lo que necesita sin que sepa demasiado, solo debo modificar algunos detalles. Realmente quiero pensar que no todo es blanco o n***o, culpable o inocente, debería ser capaz de crear un punto en medio, mi poca estabilidad depende de eso. POV. Axel. La presión que ejerzo sobre el papel me ha hecho romper alguna que otra página de la libreta , he perdido la cuenta de las veces que he vuelto a comenzar, mis manos tiemblan, mis pulmones arden mientras el frío congela mis huesos paralizando mis músculos, a propósito eh decidido torturarme. Luego de haber tenido esa conversación con Donovan la imagen que tenía de ella se derrumbó, arrugo el papel hasta hacerlo una diminuta esfera y lo tiro al contenedor, por décima vez, dejo la libreta a un lado comienzo a frotar las palmas de mis manos sin control, es lo que suelo hacer cuando me bloqueo en una escena o la idea se niega a fluir, dudo una vez más si debo escribir sobre esto, quizás debí ir a la taberna en vez de quedarme en este banco helado. —Morir congelado no soluciona tú problema—Escucho resaltar detrás de mí, esa voz nasal es inconfundible. —No he venido exactamente a morir Sr. Montier—Contrataco con obviedad mirando su decrépito rostro que se mantiene inexpresivo. —Deberías irte entonces—Me aconseja señalando con su bastón una ruta a la derecha de nosotros, lo sigo con la mirada pero no me muevo de mi lugar, observo cómo torpemente se aleja de mí, aún sigo quieto en donde estoy—¿Esperas una invitación? —¿Tanta lastima me tiene?—Cuestiono escéptico. —Si a así fuera te dejaría donde estas—Replica señalando me con el bastón, ese que tiembla ligeramente en sus manos—Esto es solo la punta del iceberg. —¿Ahora me dirá?— Pregunto con malestar al entender a que se refiere pero no logra convencerme cuando recuerdo como me echó la última vez. —Si levantas tú helado trasero podría ayudar—Aclara comenzando a caminar de nuevo, no lo pienso mucho y lo sigo. Puedo sentir dolorosos espasmos por todo mi cuerpo mientras caminamos, los ignoro y sigo de cerca a Montier quien no se molesta en fingir simpatía, afortunada me el camino es corto, la familiaridad del lugar no me pasa inadvertido y tengo que disimular mi sorpresa cuando entramos a la cabaña donde días atrás había estado con Archer, que desagradable sorpresa. —Toma asiento vuelvo en seguida—Pronuncia cuando tomo haciendo en el sofá mientras el se pierde en la cocina, tal parece que no se ha dado cuenta de que estuvimos aquí, aunque dudo que pueda ver algo con esas gafas—Bebe esto. Me sirve una taza de té caliente para luego sentarse en la mesedora que está justo al fondo de la estancia. —Supongo que no me ha traído a tomar té—Indago tomando el segundo sorbo, mi cuerpo ya no se siente tan a acalambrado como antes. —Por supuesto que no es el caso—Enfatiza sacando un sobre de su camisa a cuadros vintage—Revísalo cuando termines. Con ello se levanta de la silla luciendo cansado, con pasó lento y torpe sube las escaleras hasta desaparecer de mi vista, me termino el té agarro el sobre y salgo de la cabaña intrigado. Algo me hace sentir genuinamente esperanzado cuando abro el sobre debido a mi brusquedad la foto cae al suelo, la recogí de inmediato, la foto fue tomada a distancia del muelle están todos reunidos, Archer, el viejo, Mara y Melody alejado de todos Donovan y los que restan son Rick y la que supongo es su madre, ella lo abraza, me fijo en Charlotte en su sonrisa radiante, sé el camino que debo seguir ahora, guardo la foto en el sobre comenzando a caminar, decidido a obtener toda la verdad. —Ey chico, ¿Se te ha roto el reloj? No puedes llegar cuando quieras—Me reprende el viejo al verme entrar en la cocina, es hora pico, así que la taberna está a reventar pero eso no me importa. —Jhon necesito hablarte, es urgente—Pronuncio deteniéndome frente a él, cerrándole el paso. —Axel ¿Dónde estabas?—Escucho decir a mis espaldas a la voz de Mara, no es buen momento, no le presto atención por lo que ella me toma del brazo obligándome a mirarla—¿Qué no me oyes? —Todos a trabajar, los clientes esperan—Nos recuerda el viejo saliendo de la cocina gracias a la idiota de Mara. —¿Qué es lo que quieres?—Pregunto furioso. —¿Por qué te enfadas conmigo? Solo me preocupo por ti—Se justifica haciendo un puchero, no dejo de mirarla con severidad en cambio ella mira en todas direcciones asegurándose de que estamos solos, se tira sobre mi enredando sus brazos alrededor de mi cuello propinándome un corto beso en los labios. —No estoy para juegos Mara—Le aclaro con un tono arisco tomando sus brazos, tratando de liberarme de ella. —Estoy segura que pronto cambiarás de opinión—Asegura con voz seductora acariciando con su dedo índice mi mejilla. —Mara…—Le advierto pero antes de decir algo más se escucha la puerta de la cocina abrirse y ambos nos separamos de inmediato. —Papá no está feliz, los necesita sirviendo las mesas ahora—Ver a Melody enfadada es algo que no creí posible por eso no me queda de otra que ponerme mi delantal, ella vuelve a la taberna pero cuando intento seguirla Mara me detiene. —Esto no ha terminado—Me advierte con picardía tomando la delantera, suspiro, realmente es tenaz. *** La jornada termino y estoy exhausto pero aun no me saco de la cabeza esa foto, dejó todo en su lugar y rápidamente voy a la oficina de Jhon, toco antes de entrar y cuando escucho un adelante ingreso, su estilo concuerda con el estilo de la taberna rústico y acogedor aunque algo oscuro con un escritorio al fondo y algunos estantes empotrados. —Chico ¿Necesitas ayuda?—Cuestiona levantando los ojos de los documentos que sostiene. —Quiero saber si podrías aclararme un asunto—Comienzo a decir acercándome a su escritorio dejó el sobre en sus manos. —¿De qué se trata esto?—Pregunta examinando el sobre, termina por abrirlo mirando en silencio la foto, en ese momento sus ojos se tornan opacos llenos de melancolía—No tengo nada que decirte, solo que fue un día trágico. —Estoy seguro de que sabes más que eso, Jhon—Insisto señalando su figura en la foto. —No entiendo ¿a qué te refieres?—Pronuncia con duda en su voz juntando las cejas. —Debes saber que no todo fue accidental ese día—Presiono, entrecerrando los ojos en su dirección. —Estas cazando vacas voladoras, chico, o ¿Cómo le dices tú a esa catástrofe natural?—Se burla de mí tirando la foto sobre el escritorio retándome a darle la razón. —Lo dudo, vamos viejo, ¿No te parece extraño que su cuerpo no haya sido encontrado como el resto?—Interrogo, quiero ponerlo contra las cuerdas, para así obtener una confesión. —El mar guarda sus misterios Axel, por eso es temido—Me dice, su voz ahora mismo tan grave como el abismo me advierte que estoy tocando su punto nervioso. —Es cierto, aunque también pienso que alguien podría haber ayudado con eso—Insinuo echando un vistazo a la foto para luego verlo a la cara, Charlotte no pudo hacerlo sola o no quiso hacerlo. —¡¿Qué estás diciendo?!—Grita poniéndose de pie golpeando con ambas manos la mesa provocando un estruendo. —¿Debo pensar que no la ayudaste?—Grito de vuelta encarando lo, sabía que no sería fácil. —¡Hijo de …—Intenta gritar de nuevo pero se calla de inmediato al ver a Melody abrir la puerta. —Papá ¿Por qué están discutiendo?—Cuestiona impaciente acercándose a nosotros, la cara de Jhon se suaviza de inmediato, cambiando a una mueca de preocupación, en cambio yo pienso decirle que no sé entrometa cuando toma la foto en sus manos—¿De dónde salió? —¿Qué sabes tú sobre esto?—Cuestiono al ver cómo su rostro se torna en miedo absoluto. —Na-nada, No-no es así—tartamudea con la respiración entrecortada, su mirada fija en la fotografía, lágrimas acumulándose en sus ojos. —¡Melody, basta,no sigas viendo!—Exclama su padre con fuerza al verla fuera de sí, rodeando el escritorio con la intención de abrazarla, ahora estoy seguro que ella también sabe lo que ocurrió. —Fue ella… Ella lo hizo—Murmura con un hilo de voz, cayendo inconsciente en los brazos de Jhon, estoy sorprendido, no pensé que esto fuera a suceder, ¿Quién más está involucrado en esto?
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