Dorian Me desperté y Anais no estaba a mi lado, mire la hora en mi móvil y aun es muy temprano, me levanté y me acerque al baño pero ella no estaba ahí, al salir del baño la veo entrar con una bandeja con un vaso de jugo de naranja y un tazón con frutas, sonrió al verla. —¿Por qué no me despertaste? —pregunté. —Estabas durmiendo profundamente y no quise interrumpir tu sueño, además has estado muy cansado los últimos días —respondió. Coloco la bandeja sobre la mesita de noche. Me acerque y la tome por la cintura —Buenos días mi nena bella —dije mirando a sus ojos. —Buenos días mi amor —dijo sonriente, me incliné para poder besar sus labios, un beso suave y lleno de sentimientos por ella. —Despertaste hambrienta por lo que veo —acaricie su mejilla mientras veía sus hermoso ojos gri

