Capítulo 14

1310 Palabras
                                                                                        Capítulo 14 — Jane y JeonSang, ¿No? —dice mi madre dejando los platos sucios del desayuno en el fregador. Mientras los limpio con el agua del grifo y el jabón ella limpia la mesa—Creo que después de todo tu sueño no era tan ficticio, ¿Estás guiándote de él? — Ya no—contesto dándole la espalda—La realidad es...un poco distinta a ese sueño. — No lo creo, dijiste que TaeHyung y sus padres eran los malos—mi madre se acerca mirándome, voy dejando las cosas limpias a un costado del fregador para que se sequen—En la realidad son los malos. — Pero EunHa era la buena. — Esa chica me parecía amable y simpática, no puedo creer que haya hecho eso al niño. — Yo tampoco—y acto seguido siento a los bebés moverse. He notado que cuando me siento preocupada o nerviosa ellos comienzan a moverse como si les afectara mis emociones también—Quiero que nazcan pronto, mamá. — Tranquila—coloca su mano en mi espalda—Un paso a la vez, JungKook quiere que esos pequeños nazcan saludables y no dejará que vayan a la ciudad hasta que la familia Kim deje de existir. — ¿Puedes decirme algo? ¿Cómo es que la madre de TaeHyung y tú se conocieron? Dices que son amigas desde niñas. — Lo somos—asiente. Cuando termino de limpiar los platos ella moja el pañuelo que usó para limpiar la mesa y seca sus manos después—TaeIm vivía en la casa junto a la mía, ella era adoptada, sus padres no podían tener hijos. — ¿Kim TaeIm es adoptada? —me sorprendo. Coloco mis manos en mi vientre y lo acaricio intentando calmar a los bebés. — En la escuela todos la humillaban o se burlaban, TaeIm era muy tímida, allí me acerqué y me hice su amiga, la defendí de todos ellos—sonríe tristemente—Era mi mejor amiga. — Lo siento. — No, no digas eso, todo el que quiere lastimarte a ti o mis nietos es un enemigo peligroso—me sonríe tomando una de mis manos—Sé que no lo recuerdas, pero tu padre era amigo de ella también, él fijó sus ojos en mí y su mejor amigo siempre mostró interés en TaeIm. — ¿Papá era el mejor amigo de DoJae? — Sí, cuando nos enamoramos fuimos alejándonos un poco, por un tiempo no tuvimos mucho contacto—dice acariciando mi mano—Cuando supe que iba a tenerte, TaeIm apareció en el almuerzo que hicimos con algunos familiares y amigos, DoJae usualmente estaba trabajando, su empresa comenzaba así que necesitaba de él. — ¿Mi matrimonio con TaeHyung estuvo arreglado? —me cruzo de brazos. — ¡No! Nunca te pedí que te casarás, me sorprendió que hubieras aceptado entregarte a ese muchacho. Mi cabeza duele y llevo mi mano a mi frente. Mamá se apresura a llevarme a la sala, hace que tome asiento un tanto preocupada. — Siempre que intento recordar algo mi cabeza duele. — ¿Quieres algo de agua? — No, estoy bien. — ¿Por qué no duermes un rato? Quizás debes dormir más, los chicos no volverán hasta la madrugada. — ¿Realmente nunca te di motivos o razones para casarme con TaeHyung? —la miro suplicante. — Nunca me dijiste nada, cielo.           Por la noche despierto al sentir a los bebés moverse un poco, mi madre duerme conmigo, las luces están apagadas, intento conciliar el sueño, pero me cuesta conseguirlo, tengo sed y no quiero levantarme. A fin de cuentas, acabo levantándome un tanto de mal humor, salgo de la habitación caminando a la cocina con cuidado de no tropezar con nada, enciendo la luz tomando uno de los vasos que limpió mamá anoche luego de la cena, cuando termino apago la luz regresando a mi cuarto, miro el reloj en la pared que indica las dos de la madrugada, ¿Los chicos no deben estar por llegar? Me detengo en seco en la puerta al escuchar algo parecido a un auto, miro hacia allí pensando que quizás los chicos habían llegado, pero en cuanto la puerta se abre sólo veo hombres vestidos de n***o entrar, me apresuro a cerrar la puerta del cuarto con cuidado y con seguro. Muevo el hombro de mi madre despertándola. — Están aquí, los hombres de TaeHyung están aquí—susurro aterrada porque si uno de ellos me ve sabrá que estoy embarazada—Mamá, tenemos que salir. — ¿Qué? —se levanta sin ningún rastro de sueño. Escuchamos pasos afuera y nos pone más nerviosas, mamá abre la ventana indicándome que salga, por suerte la casa es de un sólo piso—Con cuidado—dice ayudándome a pasar un pie y luego el otro por aquella ventana. Lo primero que mi cuerpo siente es la brisa fría de la noche, ayudo a mi madre a salir cerrando después la ventana— ¿Cómo es que están aquí? — No lo sé, pero no pueden vernos—susurro. Rodeamos la casa manteniéndonos escondidas, frente a la entrada hay dos autos negros muy familiares para mí, todos en el pueblo están durmiendo, nadie está mirando esto. En esos dos autos quedan dos grandulones atentos de cualquier movimiento, no es difícil notar que están armados. Siento movimientos en mi vientre y algo parecido a pequeñas pataditas, llevo mi mano allí apoyando mi espalda de la pared respirando profundo. — ¿Grace? — Estoy bien, sólo...son los bebés, están pateando un poco. — Respira—acaricia mi brazo y mira alrededor—Podemos entrar por la puerta trasera de la casa de la abuela Min—susurra— ¿Puedes caminar? — Sí, estoy bien, pero los chicos... — Ahora mismo me preocupan tú y los bebés—toma mi muñeca, dejo que me guíe a la casa de al lado, pero para eso nos agachamos usando algunos arbustos que nos permiten pasar al lado derecho de la casa sin ser vistas, mi cabeza duele y siento que mi cuerpo quiere perder fuerzas, además de eso los bebés no dejan de moverse en mi vientre. Mi madre toca la puerta trasera de la casa de la señora Min, una anciana muy directa pero dulce cuando se trataba de nosotros, mientras mi madre sigue tocando la puerta parpadeo varias veces, mis piernas pierden fuerzas e intento no caer al suelo—Oye, aguanta—mamá me sostiene pasando mi brazo por sus hombros, tengo una mano en mi vientre escuchando a lo lejos. — Mamá...voy a desmayarme—ni siquiera puedo escuchar mi propia voz. Siento que mis sentidos van dejando de funcionar uno a uno. No puedo ver nada más porque mi vista se nubla y pierdo la consciencia.                                                                                      Cuatro años atrás   — ¿Estás segura de esto? —SinB se sorprende con una sonrisa. Estoy sentada con las chicas en una cafetería, ellas lucen contentas por la noticia. — ¿Tu madre está de acuerdo? —pregunta Mina— ¿No es muy pronto para casarse, Grace? Respiro profundo evitando responder. — Serán mis damas de honor, espero que estén allí para mí—es evidente que no estoy feliz—EunHa, ¿Quieres ayudarme con el vestido? — ¿Qué? —la chica de cabello corto y rojizo parece un tanto perdida en la conversación, pero sonríe ligeramente asintiendo—Claro, tenemos mucho por hacer. — TaeHyung contratará a alguien que se encargue de la ceremonia, sus padres se encargarán de los detalles, dijo que debía enfocarme en el vestido y en mis damas de honor—Chae, Mina y SinB sonríen ampliamente emocionadas. — ¿Quién lo diría? Nuestra Grace se nos casa—dice Chae abrazándome. — TaeHyung es muy caballeroso al encargarse de todo—dice EunHa— ¿Ya pensaron en la fecha? — Por ahora no lo sabemos, pero será pronto. EunHa sonríe un poco asintiendo, quisiera compartir la emoción de las chicas, pero esta boda no me alegra en lo absoluto, de hecho, me repugna y me da asco, pero debo tener paciencia. Debo hacer esto o me arrepentiré. Aunque no puedo evitar pensar en una persona. JungKook.
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