La puerta se abrió y la persona en la que tanto había pensado apareció. Probablemente era porque la imaginaba con el rostro de Mireya, pero esa actitud arrogante le desagradó un poco. Pero al ver esa imagen casi idéntica lo arrojó al desagüe. No importa, no puede perderla una vez más. Primero debe encontrar una manera de que Sally esté a salvo, y, después.... La mirada de Meredith, casi parecía la de una animal hambriento. Esteban estaba tan avergonzado, que no sabia que hacer, Caín tragó saliva seca, y sin decir una sola palabra salió del consultorio. Meredith se quedó helada en el lugar, dado que pudo vislumbrar cierto rastro de desagrado en su rostro. Pero el vuelco en su corazón fue calmado al ver esa mirada que ya conocía de deseo. No era la mirada tierna y llena de dolor q

