Mientras esperaba en silencio la respuesta, Brandon, comenzaba a ver a Caín, como un obsesivo psicótico y absurdo. Esperaba y rezaba a los dieses que la pobre chica no hubiera, pasado por un calvario a manos de ese hombre. Apretando los labios con insatisfacción, Caín por fin asintió. Y Brandon casi rodo los ojos frustrado. Cuando estaba por empezar otra vez, le apretaron la muñeca nuevamente. Pro ahora fue con más saña, y una clara advertencia. - No quiero que te hagas ideas extrañas. El hombre casi deja caer su quijada al suelo mientras abría los ojos con horror. "¡¿Ideas extrañas?! ¡¿Estas loco?! ¡Maldito mocoso! Si no fuera por mi terror a la tortura y proteger a mi familia, ¡Ni siquiera estaría aquí escuchando tus estupideces!" Después miro el cuerpo de la chica y no pudo

