Sally se asomó al pasillo para irse, y una chica la jaló hacia otra habitación. La mujer sonrió con complicidad y le dió un bonito vestido. - Toma, vístete. Caín no puede esperar. Sally aturdida la miró incluso después de haberse ido. Suspiró y vio la bonita tela, si hubiera sido antes, habría saltado de la alegría, pero en ese momento sentía la boca agria. Sonrió un poco impotente, y entró a bañarse rápidamente, se cambió y salió de nuevo a dónde Caín estaba. Cuando entró, Caín tenía una toalla envuelta en su cadera y ya estaba bebiendo. Sally buscó algunas bebidas, y snack. Puso todo en la mesa frente a él. La escaneó mientras ponía todo con una mirada fría, después de que todo estuviera puesto, con un manotazo barrió todo y se recostó mientras comenzaba a vaciar la siguien

