NIKKI Pavel me arrastraba como un muñeco de trapo, alejándome de Mattia. Mi cabeza daba vueltas, el corazón me martilleaba en el pecho como un pájaro enjaulado. La orden de Mattia resonaba en mi mente: -Cuídala con tu vida. Pero ¿Cómo podía abandonarlo así? Los disparos seguían retumbando en el restaurante, creando una cacofonía ensordecedora. Pavel, con la mirada salvaje y el arma en alto, me conducía por los oscuros pasillos, buscando una salida. Me sentía como una presa acorralada, incapaz de hacer nada más que dejarme llevar. Mi corazón palpitaba frenéticamente, bombeando adrenalina a través de mis venas. La voz de Mattia era un eco lejano, perdido en la creciente confusión. Pavel me hacia caminar por los largos pasillos del restaurante cada vez mas rápido, eliminando a todo aquel

