Algo aturdida por lo que acabo de hacer, comienzo a caminar hacia delante pero Duncan me detiene poniendo una mano sobre mi hombro. - Te falta esto – dice colocando el anillo de compromiso que perdí hace unos días en el mismo lugar donde me puso la sortija de matrimonio. Miro la sortija sin poder creerlo. - ¿Cómo fue que la conseguiste? - Reporté el anillo como robado, por eso cuando el hombre que te atacó intentó venderlo lo detuvieron y me devolvieron el anillo – explica entrelazando su mano con la mía – ese hombre pagará por lo que hizo. No tienes que preocuparte más por eso. Alaric corre en mi dirección, aferrándose a la falda de mi vestido. Le sonrío con cariño cuando clava sus ojos en los míos. Nos separamos cuando Duncan lo toma en brazos y remueve su cabello, sonriendo con a

