Me remuevo incómodamente en la silla ante su declaración. De todas las cosas que pudo decir, está es la peor. - Lo último que deseo es alarmarlos pero es mejor que estén prevenidos. Matteo se une a nosotros, palmeando el hombro de su hermano. Se lanzan una mirada que no puedo descifrar antes de que Matteo centre su atención en nosotros. Nos ofrece sus condolencias y procede a sentarse al lado de Erick. Colocan el ataúd del abuelo sobre su lugar de descanso y lo bajan con lentitud hasta que lo posicionan bajo el suelo. Mis padres y Circe se levantan, toman un puño de tierra y lo arrojan hacia el ataúd mientras Freya y Duncan permanecen sentados. Vuelco mi atención en Sloan, quien optó por sentar a Alaric sobre sus rodillas. - Tendrás que explicar esto más tarde – susurro en su oído.

