“¿Cómo pasamos de rechazar mis sentimientos a no importarle tener un hijo conmigo?” me pregunto confundida por su cambio de actitud. - ¿Crees que deberías decir eso cuando tienes un hijo en camino? – le recrimino. - No estamos seguros que ese bebé realmente lo sea – dice y hace una pausa – Nuestra relación es un tema que debe abordarse por separado, ya hemos hablado de eso antes. Intrigada por sus palabras, me cruzo de brazos. - No tenemos ninguna relación, me dejaste claro hace tiempo que eso no te interesaba. Ahora es su turno de mirarme como sino entendiera. - Muchas cosas han cambiado desde entonces ¿No lo crees? Niego con la cabeza. - Tienes que hablarme claro para que pueda comprenderlo. Se levanta de su asiento y rodea la mesa hasta detenerse a mi lado. Coloca las

