Salgo del cubículo con las piernas temblorosas, tengo que sostenerme del lavamanos para no tropezar. Miro mi reflejo en el espejo mientras en mi mente se repiten las palabras de esas mujeres una y otra vez, negándose a desaparecer. Salgo del baño después despejarme y lavarme las manos con la intención de regresar a mi oficina. Camino por el pasillo y paso por varías oficinas antes de detener mis pasos cuando escucho voces por el pasillo que conecta con el que estoy caminando. Arrugo la nariz con frustración. Podría simplemente pasar de largo e ignorarlos porque ya sé cual es su tema de conversación, pero no tengo el ánimo suficiente para fingir desinterés. Retrocedo sobre mis pasos hasta que choco contra alguien. - No me percaté que... – comienzo dándome la vuelta. El ceño frunci

