Después de esa desastrosa conversación con Duncan le pedí que no me buscara hasta que arreglara sus problemas con Olivia y accedió solo cuando prometí mantener el compromiso. Cuanto tiempo tendré de respiro es algo que todavía estoy por averiguar. La semana pasó sin mayores contratiempos y Duncan mantuvo su promesa solo enviándome un mensaje ocasional. Me levanto con un ligero dolor en el vientre. Miro la fecha en mi calendario y compruebo que estoy por comenzar mi periodo así que hago una nota mental para tomar un analgésico más tarde. Me alisto como de costumbre antes de salir al departamento de Emilia. Planeamos varias actividades para pasar el fin de semana con la esperanza de que eso me distraiga de mis pensamientos. Mi teléfono suena en mi bolso, al tomarlo y comprobar que es Emi

