Contengo el aliento al ver la escena. - ¡Levántalo! – exclamo acercándome. La mirada de Olivia se posa en mí y sigue sin moverse. - ¡Olivia! – digo con más fuerza. Eso parece sacarla de su transe. Toma a Luke del suelo, quien no cesa de llorar y lo coloca sin muchas ceremonias en el sofá. - ¿Qué demonios es lo que te pasa? – cuestiono sentándome al lado de Luke en el sofá para examinarlo. - No exageres, solo me descuidé un momento. Es normal que los niños se lastimen sobre todo a su edad. La miro con incredulidad sin atreverme a soltar a Elizabeth. Con la mano que tengo libre, palpo su cuerpo en busca de algún daño, concentrándome en su cabeza e ignorando el sonido del teléfono. Al terminar mi inspección, descubro un hilo de sangre bajando por su nariz. Tomo una toallita húme

