Su declaración me deja sin habla. Me levanto del sofá, alejándome varios pasos para poner distancia entre nosotros. “Cuanto hubiera dado por escuchar esas mismas palabras hace seis años” pienso mientras sonrío con tristeza. - Si estás diciendo esto solo por Alaric… - comienzo tratando de darle sentido. - ¡No! – se apresura a responder – te he amado siempre pero antes era demasiado cobarde para admitir lo que sentía. - Después de todo el tiempo que pasó, saberlo ahora no cambia algo. - Lo cambia todo, a menos que no sientas lo mismo por mí – termina con una mirada sombría. Nunca me atreví a poner nombre a lo que sentía por él después de reencontrarnos porque sabía que no tenía sentido anhelar algo que nunca podría ser. Saber que no es hijo de Circe solo alivia el temor que sentí

