Cuando llegué donde Peter, me miró impávido. Realmente estaba demasiado molesta y no podía ocultarlo, ella se había sobrepasado. — Hannah, ¿Qué ocurre? — Esta mujer se encontraba en la morgue y me agredió, además de hacer preguntas sobre mi matrimonio, algo que simplemente no es de su incumbencia. — Suéltala ya, todo está bien. La solté y entonces ella me miró con odio. — Si piensa que esa mirada me atemoriza, se equivoca. He visto peores cosas que su cara. — Peter, tienes que despedirla. — Jean, no vengas a ordenarme lo que tengo que hacer o no en mi laboratorio. ¿Es verdad lo que dice Hannah? — Obviamente no. Simplemente le dio un ataque de locura y me agredió. — Bien, entonces ya que las versiones son diferentes, tendré que averiguar. Por suerte, en la morgue hay cámaras. Se co

