SANTINO LEWIS 18 AÑOS DESPUÉS -No, no no y no- espeto mientras Rosella intenta convencerme de la estupidez más grande que puede salir de su boca. Sus ojos grises me detallan. Es igual a su madre. Terca. -Padre. Es mi oportunidad. Es el siguiente paso a mi carrera- se cruza de brazos, frunce el ceño y no se puede ver más adorable, pero, Jamás dejaré que una hija mia modele lencería en una pasarela. ¿Cómo puedo dejar que se pavonee como un trozo de carne? No habrá persona en el mundo que me haga cambiar de parecer. -¿Siguiente nivel? Si este es el siguiente nivel, qué será el siguiente. ¿Dejarte que camines desnuda? No y no Rosella Lewis. No tienes mi permiso- y es mi última palabra. Me mira por una par de segundos más, se da media vuelta resonando los tacones inmensos que usa pa

