—¿Usted? No lo puedo creer, me odia tanto para secuestrar a su propia nieta, es una bebé, de por Dios no le vayas hacer nada, por favor, déjela ir si quiere máteme a mi pero a mi hija no por favor, entréguesela a Bruce por favor señora Victoria — mi desesperación era tan grande, que no me cansaba de suplicarle a la bruja de mi suegra que dejara vivir a mi pequeña, no puedo creer que me odie tanto como para matar a su propia nieta, pero es su sangre de por Dios, cuánta crueldad, ¿se habrá dado cuenta alguien de nuestra desaparición? VICTORIA LAURENCE: —Algo más que quieras pedirme, jajajaja… eres tan tonta que de verdad crees que voy a dejar vivir a tu engendro, cuando entenderás que no me importa ni tu ni tu bastarda, las odio a las dos, me quitaste el amor y el respeto de mi hijo y p

