Noche de Insomnio El gran día había llegado. Madrugaron con algo de resaca, porque el día anterior fue una locura familiar: piscina, asado y, como era de esperarse en una casa llena de venezolanos, la nevera rebosante de cervezas Polar bien frías y el infaltable vino Caroreña, el favorito de Marian, aunque nada superaba su amor por el Gato n***o. Se acostaron tarde entre despedidas, bendiciones y el inevitable desorden. Pero, a pesar del cansancio, lograron llegar al aeropuerto a tiempo. Marian caminaba entre los pasajeros cuando su mirada se desvió hacia el calendario: 29 de mayo. Un pensamiento la sorprendió sin aviso: Mañana sería mi aniversario de bodas. Será la primera vez que no vea a Antonio. Un segundo pensamiento se coló, como si fuera otra voz dentro de ella: ¿Por qué piensas

