En el aeropuerto Las tres hermanas estaban sentadas en la sala de espera, conversando mientras aguardaban su vuelo. —A ver, Marlene, ¿cómo te fue con el famoso Jean estos días? —preguntó Marian con una sonrisa curiosa. —Bien —respondió Marlene, inclinándose hacia atrás—. Fuimos al cine, hablamos mucho... En general, estuvo bien. Y ustedes, ¿qué tal su fin de año? —¡Excelente! ¿Verdad, fea? —dijo Luz, guiñándole un ojo a Marian. La curiosidad de Marlene despertó. —¿Por qué? ¡Cuéntenme todo! Mientras Luz empezaba a resumir los acontecimientos recientes con tono divertido, Marian sacó su teléfono y tecleó un mensaje: {Mi vuelo sale en una hora. Llego a las diez, así que mañana podré verte.} Lo envió y, casi de inmediato, recibió una respuesta: {No quiero esperar otro día para verte.

