La mejor dosis

1731 Palabras

Después de una agitada noche de sexo para Amanda, el sueño la arropó y la despertó el sonido de la puerta, siendo tocada con insistencia. Ella se colocó de pie y tambaleando de un lado a otro, mientras tallaba sus ojos, se acercó para abrirla. —Buenos días, siento que te has olvidado de mí. —¡Jamás lo haría! Anoche le dije a Elliot, que el día de hoy tenía pensado llevarte al parque por un helado y para que juguemos juntos. —No quiero ir al parque —respondió lleno de miedo. —¿Por qué no? Allá afuera hay lugares hermosos que debes conocer. Eres un pequeño y hermoso niño. ¿Lo recuerdas? —¡Soy un monstruo y no quiero que te avergüences por mi culpa! —¡No eres un monstruo! Yo estaría encantada de ser tu madre. Le gritaría a todo el mundo que tengo al niño más guapo de todo el planeta, pe

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR