Estoy con tanta rabia, se supone que hoy les daría una sorpresa a mi amada familia con la nueva casa, pero resulta que todavía no están acabados, ciertos detalles y que la tendrán lista hasta dentro de tres días, que lo mejor sería entregarla en una semana así no habrían más inconvenientes. Decidí tranquilizarme, por lo que me pongo a pensar en adelantar mi segunda sorpresa que es el viaje, llamo a un amigo para que me preste su avión, ya que como es sorpresa no pueden saber a dónde vamos, y tiene que ser un vuelo privado. Después de una hora todo lo tengo arreglado, saldremos en tres horas, por lo que decido ir a buscar a mi esposa e hijos, quienes desde que llegamos hace unas dos horas de la celebración han estado en la cocina. Al salir de mi despacho oigo risas que provienen precisame

