La habitación de la reina Elina parecía esrar cubierta por una nube gris, todos sus tristezas se fugaban de su mente trayendole dolores recuerdos. Ella recordaba a un niño pequeño con el que salía jugar, un pequeño niño de cabellos revueltos que la hacía reír. Elina recordó con dolor como se lo llevaba un guardia del castillo por orden de su madre la reina. Elina lo contempló gritar y pedir que lo soltaran, lo oyó llorar y pedir a su mamá. Siendo una niña también Elina, no lograba comprender lo que pasaba, solo podía ver el rostro de su madre, lleno de ira y dw rencor. Ese niño era el hijo de la concubina favorita de su padre el rey, una joven dulce y agradable que trataba con mucho cariño a su hijo, haciendo que Elina envidiara su suerte. La joven y hermosa concubina de su padre l

