Las miradas lo decían todo, los murmullos entre la gente del reino daban crédito a lo que veían. Un nuevo rey se levantaba en el reino de Asterbark, y la futura reina estaba por llegar. La presentación del príncipe Delanton sería en una semana, hacia falta que llegara su hermano el rey Fillip y su esposa Andreina. También estaban invitados a su fiesta de coronación los reyes de Concordia, que se había vuelto un reino poderoso y muy próspero. La reina Margeritt era una mujer amada por su esposo el rey Frederick y sus hijos. El pueblo de Concordia amaba a su reina. El padre de la futura reina de Asterbark, estaba tan feliz y satisfecho con la noticia de que su hija se convertiría en reina. Su llegada a Asterbark estaría llena de lujo, una comitiva real los acompañaría. La princesa El

