Miré mi reflejo frente al espejo. Sentía que el objeto alrededor de mi cuello aumentaba considerablemente de peso con cada segundo que pasaba. Debía admitir que a pesar de mi incomodidad, era el toque perfecto. En algún momento había olvidado de quienes estaban contrayendo nupcias. Dos herederos de renombre en la ciudad. Regina y Ben pertenecían a una élite en la cual las apariencias hablaban miles de palabras. Una de las razones por las que Regina se quería alejar de todo lo relacionado con su familia. Queriendo abrir su propio camino, sin depender del dinero ajeno, y hasta ahora hacia un excelente trabajo. Pero esta era uno de esos eventos en los que no podía dejar a su familia a un lado, desconocerlos ni prohibirles tomar parte de ella. Mi querida amiga podía odiar su forma de ser con

