+ANA+ Entrando al auto para dirigirnos al aeropuerto, siento que por fin las cosas están bajo control. Mi maleta está en la cajuela, Niklas está relajado, incluso sonrió cuando me ayudó a sentarme. Pero claro… no puedo tener paz ni por cinco malditos minutos. Justo cuando el conductor mete la llave en el encendido, un auto n***o se estaciona frente al nuestro bloqueándonos el paso. —¿Qué…? —musito, entrecerrando los ojos, bajando un poco la ventanilla para ver mejor. Y ahí están. Mis pulmones se comprimen. —Aaah, claro… cuando nos íbamos a ir ayer, ¿no? Pero no… —murmuro entre dientes mientras mis dedos se aprietan contra mis muslos—. Soy una sucia embramada que quería estar en la cama con ese hombre que ahora es mi esposo. ¡Aplausos para mí! Abro la puerta del auto de un empujón y s

