¿Bailamos?

1157 Palabras

—Sí. Porque él tampoco me ama. —Hice una pausa, bajando la voz—. Él también está siendo obligado. Y, curiosamente, en medio de esa prisión compartida… nos entendemos. No hay celos, no hay exigencias, no hay máscaras. Solo un pacto: él no me tocará, yo no lo obligaré a nada. Viviremos como aliados, como socios en esta guerra silenciosa contra nuestros apellidos. Ana me observaba como si estuviera escuchando a otra persona. Como si no fuera yo la que hablaba, sino alguien que se parecía a mí, pero que había crecido en la sombra. —Entonces… —susurró— ¿vas a renunciar al amor? Me reí con amargura. —¿Qué amor, Ana? ¿Crees que después de diez años encerrada en un internado, sin abrazos sinceros, sin navidades en familia, sin cumpleaños con torta, todavía creo en eso? Aprendí a sobrevivir, no

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR