En estos días he descubierto que no sé nada de él. No sabía que le gustaban los deportes extremos. Y mucho menos que le gustara pescar o irse de caza. No sabía su gusto de música. Y cosas tan simple como su color favorito o su comida favorita. Tenía conocimiento de unas cuantas cosas. Porque me lo comento aquel día en su oficina cuando me pidió disculpas. Con el hermoso ramo de rosas amarillas por haber sido un completo idiota la noche de la gala anual de abogados. Pero de eso no se mas nada. Solo que le gusta el sexo. Y muchooooo. Lo que paso con Alba. Y todos sus antiguos problemas. Que me he enterado después que hemos formado una hecatombe. Iker muerde mi mentón. Y se me escapa y gemido. Y junto con el gemido una pregunta – ¿Iker? – ¿ummm? – ¿Por qué no sé nada de ti? – Lo sabes to

