Luego de un viaje bastante silencioso entre los dos, ambos llegaron finalmente hasta la locación que Froy le había indicado a Ian. A simples vistas, era una cafetería de estilo inglés, con su típica fachada sobria, minimalista y mayormente de madera. A Ian no le sorprendía para nada que su hermano frecuentara este tipo de lugares, pues sabía bien que gran parte de su personalidad se basaba en ello. En aquella sobriedad y capacidad de mantener la cabeza fría aún ante los más complicados escenarios que se le pudieran presentar. Froy se encontraba aguardando fuera de este lugar, mientras le daba las últimas pitadas a su cigarrillo. Apoyando su cuerpo contra la pared de roble, se encontraba viendo de forma despreocupada su celular. Al levantar su vista debido a la sensación de sentirse extrañ

