Me desperté debido al sonido del despertador en la mesa de noche. Abriendo los ojos, noté que ya era de mañana. El ambiente parecía encontrarse silencioso, por lo que me hacía preguntarme si es que acaso había alguien en la casa además de mí. Luego de una pequeña ducha rápida y de cepillarme los dientes, abrí la puerta al pasillo para bajar y hacerme algo de desayunar. No obstante, allí, frente a la puerta y sobre el pasillo, yacía la caja con el test de embarazo que Froy le había ofrecido ayer. Respirando hondo lo guardé en mi bolsillo y emprendí viaje escaleras abajo, en dónde sólo me encontré con mi hermano viendo algo en televisión. Al sentir el sonido de las escaleras se giró con rapidez, pero al darse cuenta que se trataba de mi volvió a su estado normal. _Casi me matas del susto

