Alexa. Me despierto por los rayos del sol que vienen de la ventana, hablo mis ojos y me extraño al ver que no estoy en mi cama, no estoy en mi casa. Me levanto y miro a mi alrededor la habitación es grande de un hermoso color blanco, me dirigió hacia una puerta que creo que es el baño hago mis necesidades y luego salgo, todavía confundida. Hasta que voy hacia la ventana y miro, me quedo paralizada mirando lo que parece el mar y después recuerdo lo que sucedió cuando desperté en el avión. Malditos ¡cómo pudieron hacerme esto! Abro la puerta de mi habitación y grito si sé que no es la mejor reacción pero estoy molesta y descargare mi enfado con esos hermanos. Miro un jarro que esta una mesa lo tiro. En ese momento aparece Lucas mirando sorprendido para luego sonreír. —Cariño, que pasa

