Al día siguiente me presente ante Don Pascuale para continuar con la clasificación de documentos y en esta actividad estuve ocupado por varias semanas, las cuales, pase casi todo el tiempo, entre la oficina de Don Pascuale y mi habitación, jugando cartas con los hombres de la fortaleza , y con Macario, quien ya se animaba a jugar con el grupo y disfrutaba mucho cuando ganaba, todos se admiraban de la destreza con que estaba jugando Macario y él les confeso que había tomado clases conmigo y todos quisieron tambien tomar esas clases por lo que creció el número de mis alumnos; ya los hombres me trataban con confianza y compañerismo, e igualmente Macario y yo, habíamos estrechado nuestro vinculo de amistad, lo cual complacía mucho al iluminado, quien había estado muy activo, mas fuera de la

