-En la planta superior, primera puerta a la derecha -dijo Virgil, un poco en voz alta, para ser oído por la música-. El abuelo Hogo asintió y apartó la mano de los ojos de Tama. "¿Por qué hiciste eso?" Gritó Tama. -No es necesario que veas mujeres vestidas escasamente a tan temprana edad -le informó el abuelo Hogo-. Tama resopló, "Por favor, te he pillado más de una vez viendo porno en la televisión en la sala de estar." El abuelo Hogo se quedó inmóvil antes de mirar a su nieto con los ojos muy abiertos. "¿Heh? ¿Por qué? ... yo voy a ser ... simplemente no le digas a tu madre, "Él finalmente dijo darse cuenta de que su coeficiente intelectual estaba cayendo en el segundo. Tama sonrió y siguió a su abuelo por las escaleras. Acababan de empezar el tercer vuelo cuando un atractivo hombr

