Narra Mateo. El viaje estaba saliendo muy bien y el cliente se había mostrado entusiasmado ese día. Me había pasado la tarde añadiendo detalles a mis esbozos y a mis ideas, preparando una reunión programada para la mañana siguiente. Mi jefe había insistido en que fuéramos a cenar para celebrarlo. Megan me había enviado una fotografía de ella con Javier y Daniela, se la mostré a mi jefe. —Se ve que te llevas muy bien con ellos—comentó. —Si, ellos son especiales—respondí. Pero no seguí hablando. —No te gusta hablar de ti mismo ¿verdad? —No, no me gusta—conteste. —¿Hablas con alguien de ese tipo tema? —Con Megan—respondí. —Tu catalizador. La mujer que te ha cambiado la vida… que te ha cambiado a ti—comentó. Ladeé la cabeza para darle la razón con la esperanza de que captara la indi

