Narra Mateo. Megan y yo fuimos a ver a Javier. Mas tarde llegaría Daniela a la casa, la excursión ya había terminado. Estaba al lado de Megan y le había tomado la mano. De vez en cuando, le acariciaba una mejilla o le pasaba la mano por la frente para apartarle algún mechón suelto mientras hablaba o se reía. Bromeaba con Javier y lo animaba a comer pero de repente se puso serio. —Ustedes actúan como esposo—mencionó Javier. Nos quedamos helados por el comentario. No le habíamos dicho nada a Javier todavía. Nuestras miradas se encontraron sin saber muy bien qué hacer. Javier se enderezó en la silla y dejó de comer. Nos miró a uno y a otro—.¿Están casado ? —preguntó. Miró a Megan—. ¿Se han casado sin decírmelo? ¿Megan, estás embarazada? Megan negó con la cabeza. —No, abuelo, no estoy emb

