CAPITULO 53 ANDRES FELIPE ********* El miedo y la desesperación que sintió mi hermano lo desestabilizaron, en la familia conocíamos el amor sincero que sentía por Luciana desde que ella apenas era una niña, sentir que la estaba perdiendo por haber cumplido la orden de nuestro hermano el alcalde lo tenía alterado, mucho más cuando escucho que ella estaba luchando por salvar su vida de un disparo que nadie ordeno, simplemente los hombres que seguían las camionetas respondieron al ataque proveniente de aquellos quienes sacaban de la finca a la novia. —¿Quien disparo contra esa camioneta Tyson? —preguntaba entre gritos, hable pues. —Cálmate papi —tomando su rostro Alejo —. Luciana es una pelada fuerte, esa niña necesita más que una bala para asesinarla ¿sí o qué? —Lo siento aquí —golpe

