Me remuevo en busca de calidez y no encuentro nada, solo el otro lado vacío… abro mis ojos; observó a mi alrededor y todo se ve oscuro. Vuelvo a tocar el otro lado de la cama y él no está, ¿Se iría? Pero dijo que se quedaría. Suspiro con pesar, porque de verdad quería que se quedara aquí conmigo… ¿Qué sucede conmigo? ¿En que clase de embrujo he caído? Me siento en la cama frotándome los ojos y enciendo la lámpara que está en mi mesita de noche, todavía tengo sueño pero por lo menos ya no estoy tan ida como antes. No se cuantas horas dormí, pero han sido las suficientes para recuperarme un poco y seguir estudiando. Me levanto de mi cama descalza y cuando mis pies hacen contacto con el piso me estremezco por lo frío que está. Demonios. —Por fin te despiertas, bella durmiente —Me sobr

