—Esto apenas comienza, Daddy —Susurro sensual… Esto es lo que quería, tener a Tae así para mi y lograr que cediera a todos mis caprichos. ¿En que momento me volví a si de pervertida? En mi defensa, yo creo que fue él que ayudo a mi transformación… Tae nunca entendió que soy un alma libre y no me iba a dominar así como así; tampoco me iba a meter en un juego donde sabia que no podía hacer lo que yo quiera, no, lo pensé y desde un principio supe que iba a hacer caer a Tae en su propio juego. ¿Lo estoy logrando, cierto? Me dejo de tanto rodeo y me siento a horcajadas en su regazo... Enredo mi mano en su cabello y la otra la aferro a su hombro. Me acerco y lo beso con profundidad, queriendo llevar el mando del beso pero quiere reclamar todo de mi… ya esto parece un juego de quien cae pr

