Albert disfrutó verla sonreír, ella estaba muy contenta, pues le había ganado la carrera, Albert no apresuró a su caballo al límite, pues ella se veía muy feliz. Al llegar a la Mansión, Albert bajo de un salto de su caballo, y al intentar ayudar a Bella a bajar del suyo, ella se abrazó a él, quedando frente a su rostro, él al tenerla tan cerca no pudo evitar besar sus rojos labios, amaba el rostro de su esposa, sus bellas mejillas, sus hermosos ojos, ella era perfecta. Él continuó besando a su esposa, después de un momento, Bella se separó de él. - Me invitas a conocer el interior? - Claro vamos dentro mi bella dama. Al entrar Bella quedó sorprendida, la casa era tan bella, toda la decoración, era elegante, los bellos cuadros que decoraban las paredes, en especial uno que estaba en la g

