Todos pasaron un día de charlas, Kareena estaba muy feliz, ella era tan dichosa, tenía un buen hombre a su lado, era madre de dos hermosos pequeños, amaba profundamente la vida que el cielo había preparado para ella, no importaba lo que había sucedido en el pasado, ese momento de felicidad, esos instantes borrarán todo lo malo que había pasado. Pasaron algunos meses, todo estaba en su lugar, habían vuelto a la normalidad, los niños crecían sanos y felices, el imperio estaba cada vez más próspero, la felicidad era tan notoria en sus pueblos. Kareena recordó a la Joven que la había ayudado, mando a un carruaje por ella, pero en el lugar le dijeron que esa Joven no vivo a ahí, entonces ella pensó que tal vez se había mudado, era una lástima, le habría gustado agradecerle en persona. Bella,

