Sofia se levantó, se quitó el tanga y le metió la pija semi-dura en la boca. “Chupa, perrito. Chupa mi pija como una buena puta”. Tu padre dudó, pero abrió la boca. Ella le agarró la cabeza y empujó profundo, follándole la garganta, lágrimas saliendo de sus ojos. “Traga, maricón, o te ahogo”. Él chupaba torpe al principio, lengua girando, pero poco a poco se acostumbró, gemía mientras la pija de Sofia se endurecía en su boca. Ella le pellizcaba los pezones con fuerza, girándolos hasta que se ponían rojos, “sí, te gusta chupar pija, ¿verdad? Eres una puta”. Yo me metí dos dedos en la v****a, bombeando rápido, el otro mano pellizcándome el clítoris, mirando cómo mi marido tragaba pija por primera vez. Luego Sofia lo puso en cuatro en la cama, culo en pompa. Le dio tortas fuertes en las nalg

