Al abrir la puerta, me mira de reojo y me dice "uuuuuuuuuu", con una sonrisa pícara mientras finge mirarme, diciéndome que no tendríamos ningún problema en ligar conmigo en nuestro viaje. Le di una palmada juguetona en el trasero al pasar, recordándole que le prometí ser receptiva en lugar de decir "seguro que lo haré". "Ya veremos", responde ella mientras mueve el culo en mi dirección. Solicité el tiempo libre y terminé mi día. Mientras comíamos comida para llevar, veíamos Netflix y bebíamos, Lexi volvió a detallar la agenda preliminar. Me informa que no confía en que prepare bien la maleta para el viaje, considerando el clima y los eventos, así que se encargará de prepararla. Al día siguiente, igual que el anterior. Me despierto, tomo un café, me pongo a tono con unos vídeos y me meto

