Izzy se da la vuelta, mirándome, y me pone la mano en el pecho. La sensación de su mano en mi pecho mientras su hermana me la chupa me deja sin aliento. Levanto las caderas de la cama y me agito el cuerpo mientras me corro en la boca cálida y hambrienta de mi hija, mientras Izzy me observa con ojos grandes y lujuriosos y labios temblorosos. Lexi sigue chupándome hasta el orgasmo mientras Izzy observa. Me agito y grito sin control mientras mi hija me chupa hasta dejarme seco y sigue hasta que mi pene se ablanda. Mientras Lexi baja el ritmo, Izzy susurra "Yo también acabo de correrme", sonriendo mientras cierra los ojos y retira la mano antes de que Lexi salga de debajo de las sábanas. "Pensé que esta era la mejor cura para la resaca", dice Lexi, sonriendo de oreja a oreja mientras su cabe

