Capítulo 12-2

984 Palabras

—¿Papá?— grité, cerrando las piernas y ocultando mis partes íntimas de sus miradas indiscretas. —Creí reconocer ese olor—dijo con naturalidad, sacudiendo la cabeza con disgusto mientras seguía mirándome fijamente. —¿Qué haces aquí? ¡La puerta estaba cerrada!— grité, esperando que no hubiera visto gran parte de mi cuerpo. —Quizás sí soy un rinoceronte...— dijo, y luego rió entre dientes al ver mi cara de desconcierto. —Tienen mala vista, pero buen olfato. Con la pared entre nosotros, era bastante difícil verte, pero cuando fui a mear... pude oler tu coño antes de abrir la puerta. Supongo que así es como encuentran una hembra para aparearse. — Me temblaban las piernas, con las bragas aún colgando entre los tobillos, al ver a papá de pie en la puerta, respirando profundamente por la nariz

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR