La fiesta inició con María Teresa y Vicente Castillo bailando un vals, todos estaban conmovidos viendo a la hermosa pareja, al terminar el baile de ellos hubo un cambio de ritmo y con su ánimo característico María Teresa invitó a los presentes a la pista de baile. Victoria Valentina tomó una copa y salió hacia el jardín, bajo la atenta mirada de Alejandro quien decidió seguirla. Ella se fue alejando hasta el punto que ya no se oían el bullicio de las conversaciones ni la música, el pisó una rama y ella giró sobresaltada: –¿Por qué me seguiste? ¿Qué quieres? –¿Qué quiero? Quiero besarte, abrazarte, estar muy dentro de ti sintiendo tu humedad y oyendo tus gemidos. Victoria Valentina sentía como temblaba su cuerpo ante cada palabra dicha por Alejandro en tono bajo y profundo. –Pero –con

