CAPÍTULO TREINTA Y SEIS: UN COMPROMISO ENTRE APUESTAS > — Amy… —Pasa su mano libre por su rostro—. Joder. Esto es más difícil de lo que pensé —su tórax se expande, marcando su profunda respiración—. Amanda Roldan, antes de conocerte tenía toda una vida planeada, pero chocaste conmigo frente al ascensor y arruinaste todo. Incluso después de conocernos sigues arruinando mis planes, como ahora. >> Me has sacado todo el discurso de la cabeza. Con solo verte, no puedo pensar en nadie ni en nada más. Te has convertido en el centro de mi mundo, en la razón de mi existencia. Todo lo que antes parecía imprescindible, ahora carece de importancia. Tú te has convertido en mi máxima prioridad. Me enfrentas, me retas, me provocas y al mismo tiempo, te derrites entre mis brazos. >>

