Estuve atada a esa cama por un rato, traté de liberarme de todas las formas posible pero fue imposible, tuve que acomodarme lo mejor posible, ya mis brazos se había entumecido y la excitación se había convertido en enojo, debí pensar antes de compararlo con otro hombre, aunque tengo que admitir que el sexo con Julien fue bastante bueno, quitando la parte en que el maldito me cortó -suspire al recordar aquello-. Cortó justo sobre el tatuaje que me hice hace tantos años, me sentí tonta al recordar eso. Había estado desnuda frente a él en 3 ocasiones y aún no se había percatado de eso o tal vez sí pero prefirió no decir nada. Cuando desapareció y después de tanto esperar y aceptar que no volvería, fuí y me tatué su nombre, no se si fue por enojo o por sentir que aun algo de él permanecía e

