Ella se puso a buscar en los cajones, encontró velas y fósforos, prendió una para alumbrarme mientras amarraba las hamacas. Colgué dos, ella puso la vela en la única mesa. Los muchachos dejaron dos manteles, vi que miraba cuál de los dos estaba más limpio, lo metió en la hamaca. —Esperemos que la cabaña aguante. —dije. —El viento del sueste es diferente, aquí parece que hablara. —Se escucha tenebroso, debo confesar que ese pájaro lo avisó. —¿El Yacabó? —Ese mismo. —Se metió en la hamaca, se veía preciosa con la poca luz de la vela, le da un matiz mucho más hermoso a su rostro—. Dylan le tiene respeto. —El pájaro le avisó de la muerte de Martina, luego de la muerte del esposo de Chila y también avisó la muerte de Luis. —Chila es un personaje. —La vi sonreír, la lluvia seguía caye

