Me dio un segundo nocaut, vaya Bodoque, sí sabia dar golpes, jugando con mis promesas. —Convertirme en un vago, drogadicto, sin sueños, eso versus el bullying por ser gorda y aspirar solo a ser la hermana de los hombres a mi alrededor porque, ¡pobrecita!, es tan tierna, solo inspira a que sea nuestra hermanita. —¿Te dolió lo que te dijo, Lucas? —No me miró y sentí más rabia. —Dylan, como diría el abuelo, cógelo como una experiencia. Si me vuelvo a enterar, escuchar un rumor, un chisme en donde volviste a una fiesta de esas, voy a hacer lo mismo y no te lo voy a decir. Solo lo sabrás cuando mis padres pongan el grito en el cielo y quien sabe qué me pase. Muy seguro te lo agradecerán a ti. El problema cuando sabes que una persona cumple sus palabras es cuando te deja dos opciones. » Sa

