Daphne. Me despierto y veo a Sebastián está a mi lado, sigue dormido, se ve tan hermoso. —Estás enamorada hasta los huesos—dice mi subconsciente. Me levanto, me pongo una camisa y voy al baño, me miro en el espejo y tengo una cara de felicidad, y me siento feliz, quiero a Sebastián y voy a luchar por esto, por muy difícil que sea. Salgo y veo que ya se levantó, se ve tan jodidamente sexy, siento que mi corazón empieza a latir más rápido, y le digo: —Hola. Lo invito a desayunar, pero, me pregunta por Ángel, contesto que: —Es un amigo que besa muy bien. Veo que su cara cambia al instante, me mira furioso. —¡Ay Daphne! Estás en problemas, si sabes que este hombre es mega celoso y tú lo haces enojar—dice mi subconsciente. Me toma de las manos y me tira en la cama y dice: ¡Besa bien

